Desde hace mucho tiempo se conoce el efecto beneficioso del agua sobre la condición humana, tanto desde el punto de vista físico como emocional. Ya en el siglo XIX, las almas se usaban con fines medicinales; se creía que un poderoso chorro de agua dirigido al paciente tenía un efecto curativo. Desde entonces, los procedimientos de agua se han vuelto cada vez más diversos. Una de ellas es la ducha circular, que es mucho más suave que el chorro de agua “dura”, y se ha convertido en un método de terapia bastante versátil y seguro.

Indicaciones y contraindicaciones
La ducha circular es un procedimiento de fisioterapia muy utilizado. Por lo general, una ducha de este tipo se prescribe y se usa para la terapia:
- problemas para dormir;
- aumento de la presión;
- enfermedades de naturaleza nerviosa;
- algunas enfermedades cardiovasculares;
- algunas enfermedades de la columna vertebral (por ejemplo, estenosis y osteocondrosis).
- problemas de la piel (en particular, después de perder peso o debido al envejecimiento).

Pero las principales contraindicaciones son la epilepsia, los resfriados, la menstruación actual, los tumores, las enfermedades cardíacas graves, el uso de un marcapasos. Además, esta ducha no se recomienda justo antes de acostarse debido a su efecto tónico. Aunque este procedimiento es muy seguro en sí mismo, la elección correcta del programa le permitirá obtener el máximo efecto. El número y la duración de las sesiones de ducha circular, así como los ajustes utilizados (presión, temperatura del agua), los determina el médico individualmente, según la edad del paciente, el estado de salud y los objetivos de la terapia.

La acción de la ducha circular
La ducha circular tiene un efecto curativo multifacético:
- se produce relajación muscular, lo que asegura la prevención de enfermedades nerviosas y musculares;
- mejora el curso de los procesos metabólicos y el flujo sanguíneo en el cuerpo;
- se eliminan las escorias y las toxinas, se caen las capas queratinizadas de las glándulas sebáceas y se normaliza su trabajo;
- se “desarrollan” las capas superiores y profundas de la piel, el tejido subcutáneo, las terminaciones nerviosas, los músculos, los vasos sanguíneos y los órganos;
- suaviza y alisa la piel;
- acelera el flujo de sangre a los órganos internos.

La ducha circular está disponible para el público en general, ya que se encuentra no solo en sanatorios y hospitales especializados, sino también en salas de cosmetología ordinarias y salones de belleza. Además, dicha ducha se puede instalar en casa, pero puede requerir un lugar más espacioso que para una bañera o ducha convencional, y los modelos suficientemente efectivos son relativamente caros.Por lo tanto, desde el punto de vista de un paciente común, este procedimiento no puede llamarse "domicilio". Por lo tanto, con la elección correcta del programa, la ducha circular se convierte en un método de terapia eficaz y seguro.
¿Te ayudó el artículo?
