Desde la antigüedad, la lana de camello se ha establecido como un material increíblemente cálido y de alta calidad para la confección de prendas de abrigo. Para que un producto de este tipo sirva durante mucho tiempo y no pierda sus cualidades externas, es necesario cumplir con ciertas reglas para el lavado y el cuidado general de una prenda de lana. Naturalmente, al llevar esa ropa a la tintorería, no tiene que preocuparse por su estado, pero este método no es económico y lleva mucho tiempo. Más adelante en el artículo hay formas confiables y económicas de limpiar ropa exterior y otros productos hechos de pelo de camello.

Lavar una manta de lana a mano
Uno de los usos más comunes del pelo de camello es la fabricación de mantas.Dicho producto es particularmente liviano, retiene perfectamente el calor y no acumula humedad en sí mismo, también se observa que dicha manta de lana es la más ecológica e hipoalergénica del mercado actual.

Muchas personas evitan las mantas de lana por temor a arruinarlas con el lavado, pero aquí hay un plan simple para ayudar a evitar que la lana se dañe:
- Tome medio baño de agua tibia (alrededor de 30 grados);
- Disuelva en agua un producto especialmente diseñado para lavar productos de lana;
- Remoje la manta en agua durante 4-5 horas;
- Enjuague bien;
- Cuelgue de una cuerda fuerte para que gotee.
¡Importante! No es necesario escurrir la manta inmediatamente después del enjuague, esto puede provocar su deformación. Solo se permite escurrir ligeramente después del escurrimiento inicial del líquido.

Lavado en la lavadora
Cuando se lava a máquina, la temperatura no debe exceder los 30 grados. También se recomienda elegir el modo más delicado con remojos y aclarados prolongados. Se recomienda saltarse la fase de centrifugado, pero si las condiciones no permiten un secado al aire de calidad de la manta, es necesario, después de un ciclo completo de lavado a máquina, colocar el producto sobre una superficie horizontal, dándole la correcta moldear y dejar secar en esta posición. Tales manipulaciones ayudarán a evitar el estiramiento y la pérdida de la forma original.

Limpieza parcial de la manta.
Hay situaciones en las que aparecen manchas en una manta de lana, con este tipo de contaminación, no se debe lavar todo el producto, es mejor lavar solo una mancha por separado. Existen muchos métodos para tratar las manchas de lana, que dependen de su tipo:
- el agua dulce, el helado o la crema pastelera se pueden lavar con agua tibia y polvos de talco;
- las manchas de grasa se lavan con agua jabonosa;
- el lápiz labial, el polvo o el pegamento se eliminan de la lana con alcohol;
- una pequeña cantidad de acetona eliminará las manchas de pintura, carbón o esmalte de uñas;
- Para las manchas más difíciles, como las de alcohol o café, existen quitamanchas especiales para lana.

Siguiendo estos consejos, incluso el ama de casa más inexperta podrá preservar la belleza y las propiedades de calidad de una manta de lana sin costos de mano de obra y materiales.
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